Convenio USAID/OPS-OMS:

PREVENCIÓN Y CONTROL DE TUBERCULOSIS

Introducción

La tuberculosis ha estado entre nosotros durante mucho tiempo. Una epidemia que debería pertenecer al pasado sigue avanzando mundialmente. A pesar de los excelentes progresos realizados al ampliar la estrategia DOTS, la incidencia mundial de la tuberculosis sigue aumentando en un 1% cada año. Aunque existe un tratamiento antituberculoso eficaz y asequible, cada año aparecen en todo el mundo nueve millones de nuevos casos de tuberculosis y se producen cerca de dos millones de muertes por esta enfermedad, lo que representa una carga intolerable de sufrimiento y un obstáculo inaceptable para el desarrollo socioeconómico.

La OMS ha alertado permanentemente al mundo sobre el impacto negativo de la tuberculosis en el desarrollo económico y social de los países, a través de las resoluciones emanadas en las Asambleas Mundiales de la Salud, ejemplo: la WHA44.8 de 1991, que solicitó a los Estados Miembros otorgar “alta prioridad al control de la tuberculosis” y lanzó las metas de: detección del 70% de casos con baciloscopía positiva y de curación del 85% de los mismos; la WHA 46.36 en 1993, que recomienda la Estrategia DOTS con sus 5 componentes como herramienta de control.

Elementos de la Estrategia DOTS/TAES

  1. Compromiso político para el control de la tuberculosis
  2. Diagnóstico bacteriológico de calidad y accesible a la población
  3. Dotación permanente de medicamentos de calidad certificada
  4. Tratamiento con esquemas acortados estandarizados y toma de la medicación directamente observada
  5. Sistema de registro e información para el monitoreo y evaluación de las intervenciones.

Las mismas fueron respaldadas por resoluciones del Consejo Directivo de la OPS y Consejo Ejecutivo de la OMS, entre las que se cita la CD39.20 en 1996 que declaró la tuberculosis como “prioridad sanitaria” convoco y comprometió a los gobiernos de los países a dar prioridad a su control y la 114a Sesión del Consejo Ejecutivo de la OMS en 2004, que alertó acelerar el progreso hacia las metas: detectar el 70% de casos nuevos infecciosos y tratar con éxito al 85% de estos, para alcanzar los ODM; mejorar la colaboración entre los programas de VIH y tuberculosis e implementar y fortalecer estrategias para un control efectivo de la TB-MDR.

Como movimiento global para acelerar la acción social y política encaminada a detener la propagación de la tuberculosis, la OMS ha desarrollado una nueva estrategia: la alianza Alto a la Tuberculosis, que proporciona a organizaciones internacionales, países, donantes (sector público y privado), organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, organizaciones de pacientes e individuos una plataforma para contribuir a una campaña colectiva y concertada para detener la tuberculosis.

La alianza Alto a la Tuberculosis ha desarrollado un Plan Mundial para Detener la Tuberculosis que abarca el periodo 2006–2015. Los avances para alcanzar las metas para 2015 representan un paso hacia el objetivo de un mundo sin tuberculosis para el año 2050.

El Plan se basa en las contribuciones de los siete grupos de trabajo de la alianza Alto a la Tuberculosis dedicados a lo siguiente:

  1. Extender DOTS/TAES
    • Compromiso político
    • Tratamiento estrictamente supervisado
    • Red de laboratorio eficiente y de calidad
    • Suministro de insumos
    • Sistema regular de registro
  1. Asumir la atención de TB/VIH, MDR y otros desafíos
  2. Fortalecimiento de los sistemas de salud: recursos humanos, financiamiento (a largo plazo)
  3. Involucrar a todos los proveedores, PPM
  4. Empoderamiento del enfermo y la comunidad, comunicación, movilización social y abogacía
  5. Investigación

Durante la reunión de los Presidentes Zedillo y Clinton en febrero de 1999 en Mérida, México, los gobiernos de los Estados Unidos Mexicanos y los Estados Unidos de América, firmaron un memorandum de entendimiento para mejorar la vigilancia epidemiológica y el control de la tuberculosis en México. El memorandum establece que México y Estados Unidos trabajarán para identificar áreas para el desarrollo de actividades conjuntas en el campo de la cooperación internacional en materia de tuberculosis, incluyendo la expansión y el fortalecimiento de los Programas existentes. Así mismo, en junio de 1999 en la Comisión Bilateral México-Estados Unidos se suscribió otro memorandum de entendimiento reafirmando el compromiso de ambos gobiernos con el control de la tuberculosis.

En el 2006, OPS/OMS México, asume la responsabilidad de administrar el presupuesto programado por el Centro Nacional de Vigilancia Epidemiológica y Control de enfermedades (CENAVECE) y asignado por USAID para el Proyecto de donación en tuberculosis USAID/SS (Convenio USAID-OPS/OMS) para asegurar que los fondos de donación cumplan las especificaciones técnicas y respondan a las necesidades del país. Además de participar como asesor técnico para la realización de actividades del proyecto acorde a los lineamientos normativos del Programa Nacional de Tuberculosis, sumando esfuerzos y buscando cumplir los objetivos del proyecto.