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Tracoma

Fuente: OPS

Descripción – Conjuntivitis por clamidias de comienzo insidioso o repentino; la infección puede persistir durante varios años si no se trata, pero la clásica enfermedad activa presente de por vida en las zonas de hiperendemicidad es consecuencia de las reinfecciones frecuentes. El cuadro clínico se caracteriza por la presencia de folículos linfáticos e inflamación difusa de las conjuntivas (hipertrofia papilar), particularmente en la conjuntiva tarsal que reviste al párpado superior. La inflamación produce vascularización superficial de la córnea (paño corneal) y cicatrices en la conjuntiva; estas últimas se acentúan en relación con la gravedad y duración del proceso inflamatorio.

Las profusas cicatrices de la conjuntiva vuelven las pestañas hacia dentro y causan deformidades de los párpados (triquiasis y entropión), lo cual a su vez ocasiona excoriación crónica de la córnea, con deterioro visual y ceguera en una etapa ulterior de la vida adulta. En los grupos de población con tracoma endémico son comunes las infecciones bacterianas secundarias, que contribuyen a aumentar la transmisibilidad y gravedad de la enfermedad.

El tracoma en sus fases iniciales es una enfermedad endémica de la niñez en algunos países en desarrollo. Las etapas iniciales de la infección pueden ser indistinguibles de la conjuntivitis causada por otras bacterias (entre ellas, las cepas genitales de Chlamydia trachomatis). El diagnóstico diferencial incluye los nódulos de los párpados por molusco contagioso, las reacciones tóxicas a las gotas oftálmicas administradas a largo plazo y la infección estafilocócica crónica del borde del párpado. Cierta reacción alérgica a las lentes de contacto (la conjuntivitis papilar gigante) puede producir un síndrome similar al tracoma, con nódulos tarsales (papilas gigantes), cicatrices en la conjuntiva y paño corneal.

El diagnóstico de laboratorio se hace mediante examen microscópico de un frotis con tinción de Giemsa, para detectar los cuerpos elementales intracelulares de las clamidias en las células epiteliales del material conjuntival obtenido por raspado; por inmunofluorescencia después de fijar el frotis con metanol; por detección del antígeno de las clamidias mediante enzimoinmunoanálisis o sondas de ADN, o por aislamiento del agente en un cultivo celular especial.

La evaluación simplificada del Tracoma y de sus complicaciones se centra en cinco fases clínicas:

TF

Inflamación tracomatosa folicular

Enfermedad activa importante, que ha de tratarse con antibióticos tópicos

TI

Inflamación tracomatosa intensa

Enfermedad activa intensa que necesita tratamiento y vigilancia; constituye el grupo de riesgo que puede culminar en ceguera tracomatosa

TS

Cicatrización tracomatosa

Presencia de cicatrización que indica una enfermedad inflamatoria en curso o anterior

TT

Triquiasis tracomatosa

Se trata de una lesión potencialmente discapacitante, es una triquiasis que necesita cirugía

CO

Opacidad corneal

Opacidad corneal causada por el tracoma; es una lesión discapacitante

Fuente: Llucha contra el tracoma: perspectivas, OMS, 1996

Agente infeccioso -  Chlamydia trachomatis, serovariedades A, B, Ba y C.

Distribución – Mundial; se presenta casi siempre como una enfermedad endémica de las comunidades rurales pobres de los países en desarrollo. En las zonas de endemicidad, el tracoma aparece en la infancia y cede durante la adolescencia, dejando una cicatrización de grado variable que puede causar invalidez. El tracoma causante de ceguera aún está muy extendido en el Oriente Medo, África septentrional y al sur del Sahara, partes del subcontinente indio, Asia sudoriental y China. También hay pequeños focos de tracoma que causa ceguera en América Latina, Australia (entre los aborígenes) y las islas del Pacífico. En la región de las Américas se sabe de la existencia de focos de tracoma en el sur de México, en Guatemala, en el nordeste de Brasil, en Bolivia y en el Perú. Sin embargo, se dispone de pocos datos sobre la prevalencia de la enfermedad inflamatoria y no hay información sobre la cirugía de la triquiasis.

Esta enfermedad afecta a grupos de población que viven en condiciones de pobreza, higiene deficiente y hacinamiento, particularmente en las regiones secas y polvorientas. Las complicaciones tardías del tracoma (entropión y cicatrización de la córnea) se presentan en ancianos que padecieron tracoma infeccioso en la niñez. Estas personas rara vez son infecciosas.

Reservorio – Los seres humanos.

Modo de transmisión – Por contacto directo con secreciones oculares o nasofaríngeas infectantes en los dedos, o por contacto indirecto con fómites contaminados, tales como toallas o ropa; por las secreciones nasofaríngeas de personas infectadas y otros artículos contaminados con ellas. Las moscas contribuyen a la propagación, en especial la Musca sorbens en África y el Oriente Medio. En los niños con tracoma activo puede aislarse Chlamydia de la nasofaringe y del recto, pero las serovariedades del tracoma al parecer no tienen un reservorio genital en las comunidades donde la enfermedad es endémica.

Periodo de incubación – De 5 a 12 días (según estudios practicados en voluntarios).

Periodo de transmisibilidad – Mientras haya lesiones activas en las conjuntivas y en las mucosas de los anexos oculares, las cuales pueden durar algunos años. La concentración del agente en los tejidos disminuye en gran medida con la cicatrización, pero vuelve a aumentar con la reactivación y la recurrencia de los exudados infectantes. La infectividad desaparece a los dos o tres días de comenzar el tratamiento con antibióticos, mucho antes de que mejore el cuadro clínico.

Susceptibilidad – La susceptibilidad es general; si bien la infección no confiere inmunidad absoluta, la gravedad de la enfermedad activa debida a la reinfección disminuye gradualmente a lo largo de la infancia, y ya no se observa infección activa en los niños mayores ni en los adultos jóvenes. En las zonas de endemicidad, los niños padecen la enfermedad activa con mayor frecuencia que los adultos. La gravedad de la enfermedad suele relacionarse con las condiciones de vida, en particular con la higiene deficiente; la exposición a vientos secos, polvo y arena fina también puede contribuir. Aunque los estudios han demostrado que las vacunas podrían prevenir la infección y atenuar su gravedad, los costos y su eficacia relativamente breve impiden su empleo.

 

Bibliografía.El control de las enfermedades transmisibles, Organización Panamericana de la Salud, 2005

Para mayor información sobre tracoma, visite la página de la Organización Mundial de la Salud (OMS)

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